Una de las conclusiones más importantes de toda la investigación que he realizado sobre la reconstrucción de la cronología bíblica es que los santuarios proporcionan la clave para todo.
Sin embargo, en esta ocasión no nos centraremos en el modelo cronológico del santuario, que es la base para determinar que el Reino de Dios comienza en la primavera de 2012. Más bien, nos centraremos en la relación que hay entre el santuario y Adán.
Adán, en su estado de perfección humana, fue representado por el primer templo, el que construyó Salomón, mientras que Jesús fue representado por el segundo, que edificó Zorobabel.
Con razón, la separación entre Adán (otoño de 4027 AEC) y el templo de Salomón (otoño de 1027 AEC) es de 3000 años exactamente. Y con razón, entre la inauguración de este templo y el nacimiento de Jesús encontramos la inauguración del segundo. Esto no podría ser casual.
Ahora bien, parece que la mismísima estructura del templo refleja un hombre. Esto no ha sido deducido por mi persona, sino por cierto investigador que tiene sus propias ideas al respecto. Sin embargo, no podría cerrar los ojos a la evidencia.
En realidad, tiene mucho sentido. Observe lo que entendemos de las palabras de David:
Y aconteció que, cuando el rey moraba en su propia casa y Jehová mismo le había dado descanso de todos sus enemigos en derredor, entonces el rey dijo a Natán el profeta: “Ve esto: yo moro en una casa de cedros mientras el arca del Dios [verdadero] mora en medio de telas de tienda”. Ante esto, Natán dijo al rey: “Todo lo que esté en tu corazón… anda, hazlo, porque Jehová está contigo”. (2 Samuel 7:1-3.)
Lo que pensó David estuvo en armonía con el propósito divino, así que reflejó la idea de Dios. De él nació la idea de crear un hombre que reflejara sus cualidades. Al respecto, las “telas de tienda” son una representación apropiada de un ser espiritual. Un ser humano está hecho a la imagen de Dios porque refleja sus cualidades y estas se han personificado materialmente en carne y hueso mediante la creación de Adán, un suceso que se refleja en el relato sobre la edificación del templo de Salomón, que estuvo construido de materiales duraderos.
El que este santuario se haya comenzado a construir en un tiempo cuando no habían “enemigos” para David indica que el hombre fue creado antes que apareciese en el escenario Satanás, el Diablo.
Observemos cómo es que Hiram el rey de Tiro aparece en el escenario como una representación adecuada del ser celestial que después se convirtió en Satanás, antes de su rebelión. En este relato, David representa a Jehová, y Salomón a Jesucristo en su existencia prehumana.
E Hiram el rey de Tiro procedió a enviar sus siervos a Salomón, porque había oído que él era al que habían ungido por rey en lugar de su padre; porque Hiram siempre había resultado ser amador de David. A su vez, Salomón envió a decir a Hiram: “Tú mismo bien sabes que David mi padre no pudo edificar una casa al nombre de Jehová su Dios por causa del guerrear con que lo cercaron, hasta que Jehová los puso debajo de las plantas de sus pies. Y ahora Jehová mi Dios me ha dado descanso todo en derredor. No hay resistidor, y no hay nada malo que esté sucediendo. Y, mira, estoy pensando en edificar una casa al nombre de Jehová mi Dios, tal como lo prometió Jehová a David mi padre, al decir: ‘Tu hijo que yo pondré sobre tu trono en lugar de ti, él es el que edificará la casa a mi nombre’. Y ahora manda que me corten cedros del Líbano; y mis siervos mismos resultarán estar con tus siervos, y el salario de tus siervos te lo daré conforme a todo lo que digas, porque tú mismo bien sabes que no hay entre nosotros ninguno que sepa cortar árboles como los sidonios”. (1 Reyes 5:1-6.)
Este relato da evidencia indirecta de que quien se convirtió después en Satanás estaba implicado en los preparativos para la creación del hombre. Él amaba a Dios anteriormente, de modo que, al igual que otras criaturas celestiales, estuvo alegre por esta obra que estaba por efecuarse. El que el registro diga que “no hay resistidor”, es una clave. ["Satanás" significa "resistidor".]
Al respecto, el profeta Ezequiel proporcionó la siguiente información en símbolos sobre Satanás.
“Sellas un modelo, lleno de sabiduría y perfecto en hermosura. En Edén, el jardín de Dios, resultaste estar. Toda piedra preciosa fue tu cobertura: rubí, topacio y jaspe; crisólito, ónice y jade; zafiro, turquesa y esmeralda; y de oro era la hechura de tus engastes y tus encajaduras en ti. El día en que fuiste creado fueron alistadas. Tú eres el querubín ungido que cubre, y yo te he colocado a ti. En la montaña santa de Dios resultaste estar. En medio de piedras de fuego te paseabas. Estuviste exento de falta en tus caminos desde el día en que fuiste creado hasta que se halló injusticia en ti. (Ezequiel 28:12-15.)
Esta profecía estuvo dirigida contra el orgulloso rey de Tiro. No es coincidencia que al principio el rey de Tiro estuviese apoyando alegremente al rey David, y a su hijo Salomón.
Y aconteció que, en cuanto Hiram oyó las palabras de Salomón, empezó a regocijarse en gran manera, y pasó a decir: “¡Bendito es Jehová hoy, puesto que ha dado a David un hijo sabio sobre este pueblo numeroso!”. Por lo tanto, Hiram envió a decir a Salomón: “He oído lo que me enviaste. Por mi parte, haré todo lo que te deleite en el asunto de maderas de cedros y maderas de enebros. Mis siervos mismos las bajarán del Líbano al mar; y yo, por mi parte, las pondré en armadías [para ir] por mar hasta el mismísimo lugar sobre el que me envíes aviso; y ciertamente haré que las desbaraten allí, y tú, por tu parte, las llevarás; y tú, por tu parte, harás mi deleite al dar el alimento para mi casa”. (1 Reyes 5:7-9.)
El entusiasmo de Jesucristo mismo, en su existencia prehumana, se refleja también en la descripción que hace Salomón sobre la sabiduría personificada de Dios. Salomón actuó como un “obrero maestro” y David, como si fuese el “arquitecto” en la creación del hombre.
[...] entonces [yo, la sabiduría personificada] llegué a estar a su lado como un obrero maestro, y llegué a ser aquella con quien él estuvo especialmente encariñado día a día, y estuve alegre delante de él todo el tiempo, pues estuve alegre por el terreno productivo de su tierra, y las cosas que fueron el objeto de mi cariño estuvieron con los hijos de los hombres. (Proverbios 8:30, 31.)
La estructura de la casa
Pues bien, en el relato del Primer Libro de los Reyes se nos dicen muchas cosas interesantes sobre la forma en la que fue construida la casa de Jehová. Y ahora que tenemos en cuenta que esta representó a un hombre perfecto, podemos comprender mejor lo valiosos que somos a la vista de nuestro Hacedor.
La edificación comenzó en el segundo mes, en 1034 a.e.c. y duró siete años, de modo que debió de terminar en la primavera de 1027 a.e.c. La inaguración de la casa, la cual tenía todos sus detalles interiores completos, ocurrió, según la evidencia, en el otoño de 1027 a.e.c., precisamente 3000 años después de la creación de Adán.
Ahora veamos algunos rasgos sobresalientes:
Y la casa que el rey Salomón edificó a Jehová tenía sesenta codos de longitud, y veinte de anchura, y treinta codos de altura. Y el pórtico enfrente del templo de la casa tenía veinte codos de longitud, enfrente de lo ancho de la casa. Tenía diez codos de fondo, enfrente de la casa. (1 Reyes 6:2, 3.)
Estos 60 codos de longitud probablemente representen 60 veces la edad que tuvo Adán en su estado de perfección, alrededor de 33 años y medio. Si dividimos los 2012.5 años que hay desde el principio de Jesús en la Tierra hasta la primavera de 2012, entre 60, obtendremos algo más de 33 años y medio.
Y él pasó a hacer para la casa ventanas de marcos que se enangostaban. Además, edificó contra el muro de la casa una estructura lateral todo en derredor, [contra] los muros de la casa todo en derredor del templo y del cuarto más recóndito, e hizo cámaras laterales todo en derredor. La cámara lateral más baja tenía cinco codos de anchura, y la de en medio tenía seis codos de anchura, y la tercera tenía siete codos de anchura; porque había entrantes que él dio a la casa todo en derredor por fuera, para que no se afirmara en los muros de la casa. (1 Reyes 6:4-6.)
El “cuarto más recondito”, el Santísimo, representaría la cabeza, donde se encuentra la espiritualidad humana, mientras que el Santo representaría el tórax del hombre, donde está el corazón. Es posible que las cámaras laterales sean una representación de los brazos.
En cuanto a la casa, mientras estaba siendo edificada, fue edificada de piedra de cantera ya terminada; y en cuanto a martillos y hachas o cualesquiera instrumentos de hierro, no se oyeron en la casa mientras estaba siendo edificada. (1 Reyes 6:7.)
No estoy seguro de lo que representaría el que no se oyese golpes mientras se edificase la casa, pero si nos ponemos a reflexionar en la forma en que funciona nuestro cuerpo, debemos de reconocer que este realiza miles de funciones vitales silenciosamente. Y, de hecho, la formación de un bebé en el vientre materno es uno de los milagros más silenciosos que hayan podido existir.
Y el cuarto más recóndito en el interior de la casa lo preparó por dentro, para poner allí el arca del pacto de Jehová. Y el cuarto más recóndito tenía veinte codos de longitud, y veinte codos de anchura, y veinte codos de altura; y él procedió a revestirlo de oro puro, y a revestir de madera de cedro el altar. Y Salomón pasó a revestir de oro puro la casa por dentro, y a hacer pasar cadenas de oro enfrente del cuarto más recóndito, y a revestirlo de oro. Y toda la casa la revistió de oro, hasta que toda la casa quedó completa; y todo el altar que estaba hacia el cuarto más recóndito lo revistió de oro. (1 Reyes 6:19-22.)
En nuestra mente se encuentra lo que nadie, salvo Dios, puede ver. El oro representa lo más valioso que tiene nuestra cabeza. ¿Qué podría ser? Bueno, cuando el rey Sisaq invadió Judá y saqueó por primera vez el templo, se llevó lo más valioso que tenemos en la cabeza, hablando simbólicamente. El relato describe aquel suceso así:
Y en el año quinto del rey Rehoboam aconteció que Sisaq el rey de Egipto subió contra Jerusalén. Y logró tomar los tesoros de la casa de Jehová y los tesoros de la casa del rey; y todo lo tomó. Y pasó a tomar todos los escudos de oro que Salomón había hecho. Por lo tanto, el rey Rehoboam hizo en lugar de ellos escudos de cobre, y los encomendó al control de los jefes de los corredores, los guardas de la entrada de la casa del rey. Y sucedía que siempre que el rey venía a la casa de Jehová, los corredores los llevaban, y los devolvían a la cámara de la guardia de los corredores. (1 Reyes 14:25-28.)
Sisaq es una representación de Satanás, y el tiempo en el que ocurrió este ataque contra el templo, 33.5 años después de su fundación, representa la edad a la que Adán perdió su relación con Dios, es decir su espiritualidad. En cierto sentido, podría decirse que el Diablo secuestró la mente de la humanidad e hizo que esta perdiese su perfección. Estas cosas valiosas son representadas por el oro que tenía el templo. Por otro lado, el cobre en las Escrituras suele representar cosas terrenales, así que con esta representación probablemente se esté aludiendo al cambio de la naturaleza del hombre después de su caída. Ahora tendría que volver al polvo terrestre, como si fuese un animal más.
¿Qué representaría el Arca del Pacto? Este es el objeto más significativo dentro del templo, uno que prácticamente era invisible para todo el pueblo. Según lo entendemos, este objeto tiene que ver con la presencia de Dios. Ahora bien, en la representación del hombre, el Arca podría ser un símbolo de la boca, o mucho mejor la mente humana. ¿Por qué? Porque en el Arca del Pacto se encontraban las tablas del testimonio y una jarra del alimento que comieron los israelitas en el desierto. ¿Y no es cierto que las leyes divinas se asimilan con el entendimiento, lo mismo que el alimento espiritual?
Además, hizo en el cuarto más recóndito dos querubines de madera de árbol oleífero, de diez codos de altura cada uno. Y de cinco codos era un ala del querubín, y de cinco codos era la otra ala del querubín. Medía diez codos desde la punta de su ala hasta la punta de su ala. Y el segundo querubín medía diez codos. Los dos querubines tenían la misma medida y la misma forma. La altura de un querubín era de diez codos, y lo mismo era cierto del otro querubín. Entonces puso los querubines dentro de la casa interior, de modo que extendieron las alas de los querubines. Así el ala del uno alcanzó hasta la pared y el ala del otro querubín alcanzaba hasta la otra pared; y sus alas estaban hacia el medio de la casa, alcanzando ala a ala. Además, revistió de oro los querubines. (1 Reyes 6:23-28.)
Estos dos querubines representarían los ojos del hombre. Es interesante notar que nuestros ojos se ubican aproximadamente a la mitad de la longitud de la cabeza. La altura de estos dos querubines era de diez codos, y a sea altura desplegaban sus alas. Esto era a la mitad de la altura de todo el cuarto, es decir 20 codos. Y es que, en realidad, lo más bello que suele tener el rostro de un hombre son los ojos, los cuales irradian ciertas cualidades interiores. Desconocemos la forma de los querubines que se hicieron, pero es probable que a simple vista hayan parecido los dos ojos del Santísimo.
Nota: En la visión sobre el Mesías glorificado que presenta Revelación, este tiene sus ojos “como una llama de fuego” (Revelación 1:14.). Es interesante notar que la Biblia también compara a los ángeles de Dios como “una llama de fuego” (Hebreos 1:7). Además, la palabra hebrea “serafín”, que representa a otro tipo de criaturas celestiales, significa “quemar, arder”. Hay además otras coincidencias adicionales que relacionan a los querubines con el fuego.
Y procedió a erigir las columnas que pertenecían al pórtico del templo. De modo que erigió la columna de la mano derecha y la llamó por nombre Jakín, y luego erigió la columna de la mano izquierda y la llamó por nombre Boaz. Y sobre la parte superior de las columnas había obra de lirios. Y poco a poco quedó terminada la obra de las columnas. (1 Reyes 7:21, 22.)
Aparentemente, estas dos columnas representaron las piernas, los miembros más fuertes del cuerpo humano.
El relato sigue mencionando otros objetos, como el mar fundido, que no podría asegurar lo que representaría en el cuerpo, pero parece que las diez carretillas representarían los dedos de las manos, ya que habían cinco para cada lado del templo.
Probablemente un observador más perspicaz pueda encontrar otras analogías, pero considero que estas aparentemente son suficientes para convencernos de que el templo refleja al hombre en su estado de perfección.
Otras claves sobre el santuario
Todas las obras de edificación de Salomón, que en su conjunto no solo representaron la creación del hombre, fueron completadas en un período de 20 años completos, es decir en la primavera de 1014 AEC. [Según parece, en el mes de Ziv (Abril/Mayo).] Esta última fecha se distancia 12.5 años desde que se terminó el templo, en el otoño de 1027 AEC.
Una situación paralela ocurre cuando Jesús se presenta en el templo a los 12 años, en el mes de Ziv del año 12 EC, precisamente 12.5 años desde que fue presentado en el templo 40 días después de haber nacido. Esta relación parece encajar perfectamente, pero todavía la estoy revisando. Sabemos que habían pasado algunos días desde que terminó la Fiesta de las Tortas No Fermentadas, así que no está fuera de lugar que cuando Jesús fue hallado entre los maestros, hayan transcurrido por lo menos diez días después del 21 de Abib, lo que nos lleva al principio del mes de Ziv.
Otro paralelismo interesante lo hallamos con respecto a Enoc. Según sabemos, Enoc es engendrado 622 años después de la creación de Adán, es decir en el otoño de 3405 AEC. Si viajamos 3000 años hacia el futuro desde esta fecha llegaremos al otoño de 405 AEC., 622 años después de la fundación del templo. ¿Hay algo especial con esta fecha?
Bueno, según la profecía de las 70 semanas, en el año 455 AEC comenzó la cuenta de un período de 490 años que culminó con la finalización de la obra terrestre del Mesías, cuando el primer gentil fue engendrado por espíritu para ser parte del Israel espiritual, en el año 36 EC.
La profecía daba a entender que desde 455 AEC transcurrirían 7 + 62 semanas hasta la entrada del Mesías, en el año 29 EC. Asumimos que se menciona esta separación de 7 + 62 semanas, debido a que al finalizar los primeros 49 años, Jerusalén sería reedificada completamente.
Si avanzamos 49 años, o siete semanas de años, desde 455 AEC llegaremos a 406 AEC. ¿Sería solo coincidencia que Enoc haya comenzado su vida casi 3000 años antes? A primera vista parecería que existe un error de un año, pero es posible que con el transcurso del tiempo se demuestre de que de algún modo sí hayan 3000 años de separación entre Enoc y la reedificación de Jerusalén.
Nota: Una idea que puede tomarse en cuenta es que, al parecer, hablamos de una especie de Pentecostés en escala mayor, lo que nos lleva a considerar que Enoc sí cabe en esta relación de tiempo. Desde 455 AEC hasta 406 AEC hay 49 años. El año 50 sería 406/405 AEC.
La imagen falsa
Todo templo erigido en el sistema religioso falso será destruido. Es evidente que el juicio que le ocurrió a los dos santuarios el día 10 de Ab, reflejó la destrucción de la humanidad alejada de Dios. Puesto que no reflejan sus cualidades, quienes se opongan a Dios serán eliminados.
Hablando sobre estos asuntos, es interesante mencionar la imagen que levantó el rey de Babilonia sobre las llanuras de Dura, la cual tenía que ser adorada por todos los súbditos de su imperio. Una de sus particularidades es que medía 60 codos, la misma longitud del santuario.
¿Por qué esta coincidencia? No solo se trata de que el hombre tenga como número simbólico el seis, sino que el Diablo se ha afanado por dirigir la rebelión de la humanidad con el propósito de que él establezca un sistema de adoración alternativo, uno donde el hombre no reconoce la soberanía de Jehová.
Parece que la imagen de Nabucodonosor en nuestros tiempos tiene que ver con un símbolo religioso internacional al cual toda la humanidad tendrá que rendir honra. Este símbolo sería “la cosa repugnante que causa desolación”, y representa todo lo opuesto al propósito divino.
Ahora bien, durante estos últimos años han aumentado los rumores de que las Naciones Unidas quieren crear un sistema religioso alternativo al tradicional, uno que plasme solo los intereses del hombre y la naturaleza, rechazando totalmente la sujeción a un Dios personal. La implantación de esta forma de adoración significará la destrucción de las religiones modernas.
Estos rumores también apuntan a que la pacificación de Jerusalén que buscan los políticos del mundo tiene como uno de sus objetivos el levantamiento de un nuevo templo, uno que represente a todas las religiones del mundo. No estoy seguro de si se plasmará este proyecto en la realidad, pero es evidente que hagan lo que hagan los políticos del mundo con la “cosa repugnante que causa desolación”, esta será eliminada en un tiempo señalado, a más tardar en el año 2012.
A propósito, recibí esta noticia hace algunos minutos.
El primer y el segundo santuario fueron destruidos el mismo día. ¿Sería esto indicación de que el tercer “santuario”, el falso, será eliminado también un día 10 de Ab? El tiempo dará la respuesta.