Lunes 15 de septiembreVe la vida con la esposa que amas (Ecl. 9:9).Una atracción romántica hacia alguien que no es el cónyuge podría ser indicación de que uno de los miembros de la pareja no está atento a las necesidades del otro. Quizá él nunca le preste atención a su esposa, o puede que ella esté siempre criticando a su marido. En vez de buscar fuera del matrimonio la forma de satisfacer sus deseos —ya sean de cariño, amistad o apoyo en tiempos difíciles—, uno debe esforzarse por fortalecer los lazos de amor con su cónyuge. Por lo tanto, haga todo lo posible por pasar tiempo con su pareja y así estrechar la relación. Reflexione en por qué se enamoró de esa persona. Trate de revivir el cariño que una vez sintió por quien ahora es su cónyuge. Piense en los buenos momentos que pasaron juntos. Ore a Dios al respecto. Haga como el rey David, quien en uno de sus salmos imploró a Jehová: “Crea en mí hasta un corazón puro, oh Dios, y pon en mí un espíritu nuevo, uno que sea constante” (Sal. 51:10). w06 15/9 2:9, 10